lunes, 18 de agosto de 2014

La leyenda de la hija de Pascualita


Pascualita
LA HIJA DE PASCUALITA

Amigos al final encontraran un enlace para ver un video acerca de esta famosa y emblemática Novia chihuahuense.** 

En el 25 de marzo, día de la Encarnación del año 1930, llego a la ciudad de Chihuahua, hasta el aparador de La Popular, La Casa de Pascualita, un maniquí que conmocionaría a toda la ciudad.

Propios y extraños se sorprendieron con el por tener una imagen viviente y por el asombroso parecido con su propietaria, la señora Pascualita Esparza Perales de Pérez, y con su hermana Cuca. La influencia de las películas de misterio que se proyectaban en aquella época influyó en el impacto causado.

Se decía que era el cuerpo embalsamado de la hija de Pascualita. Ella nunca desmintió tales versiones, mismas que luego de ser difundidas de boca a boca, fueron publicadas por los diarios de la ciudad. Estas publicaciones eran afanosamente buscadas por la misma Pascualita, quien las exhibía en el aparador de Chonita, como originalmente bautizaron a la figura, por haber llegado el día de la Encarnación. En un auténtico imán se convirtió la leyenda de Chonita o Pascualita, como muchos le llamaban. Fueron en verdad multitud las personas que, de la ciudad y de diferentes panes del estado, en el transcurso de los días se aglomeraban en la acera para analizar cada detalle de la figura femenina, la cual más que artesanía era una obra de arte. Hubo días en que se reunió tanta gente frente el aparador que el tráfico vial de la calle Libertad, lugar donde inicio La Popular, llego a suspenderse en varias ocasiones. Pascualita recibía numerosas acusaciones por teléfono, la señalaban por ir contra la moral; también hubo visitas a la tienda que, aprovechando el menor descuido, clavaban las unas en el rostro del maniquí, dejándole huellas que durarían por décadas. Ante este comportamiento Pascualita opto por hacer público que no se trataba de un cuerpo embalsamado. Por ser un maniquí de cera, con cabello, cejas y pestañas naturales insertadas una por una, Chonita requería una serie de cuidados especiales, entre los que se cuenta el baño con champú. En una ocasión llegaron a la tienda, ya ubicada en la esquina de las calles Ocampo y Victoria, unos agentes judiciales con una orden para hacer una investigación. Pascualita pidió a los policías que regresaran después, porque Chonita se encontraba en su baño; con es razón los investigadores acumularon más dudas e insistieron en el caso. Tanta fue la insistencia, que el maniquí fue sacado, envuelto en una bata y con una toalla cubriendo su cabello. Se les permitió revisar solo el rostro de cera donde brillaban sus perfectos ojos de cristal. Sin una prueba para perseguir un delito se marcharon, aunque dudosos. El hecho se difundió por los medios, lo que acrecentó la leyenda.

Con el paso del tiempo han surgido nuevas historias, como la de de que el día del la boda de la hija de Pascualita un animal ponzoñoso le cayó en la corona de novia, lo que provoco que muriera en el mismo altar. Transida de dolor Pascualita, queriendo inmortalizarla: la embalsamo para tenerla con ella en la tienda, vestida para siempre de novia. Se dijo que camina por las noches y que se cambia sola, e incluso que derrama lágrimas en ciertas épocas del año.

En el libro el comercio en la historia de la ciudad de Chihuahua publicado por la Cámara Nacional de Comercio en 1990, se da la versión de que en uno de los viajes de Pascualita a la Ciudad de México, acudió a la prestigiosa tienda El Puerto de Liverpool, donde adquirió telas, azahares y ramos. A salir del establecimiento, unas personas estaban arreglando un maniquí cuya belleza la cautivo, por lo que se devolvió para hablar con el gerente para que se lo vendieran. El funcionario de Liverpool se excuso arguyendo que su venta sería imposible, pues la escultural dama acababa de llegar de Francia y era la novedad por su rostro y sus manos de cera. Pascualita insistió y casi suplico, pero la respuesta en cada ocasión fue cortes aun que firme: "No está en venta el maniquí". A la tesonera Pascualita le quedaba un último y desesperado recurso para llevarse a Chihuahua el hermoso objeto: amenazo a su interlocutor con no volver a surtir más telas de El Palacio de Liverpool si el maniquí no le era vendido. El gerente hizo un rápido balance mental de todo lo que adquiría Pascualita en cada temporada y en su decisión peso más lo relacionado a ventas que la belleza escultural, y además ganaría con la venta del maniquí. Así Pascualita trajo a La Popular a su modelo profesional para cultivar a los chihuahuenses.
El libro Leyendas barbarás del Norte dice que Chonita fue traída de París a pedido expreso de Pascualita y se convirtió en punto de admiración entre los chihuahuenses que curiosos día con día contemplaban aquel escaparate. Entre la admiración que causaba entre el público se cuenta a un poderoso gurú que llego de tierras lejanas, el cual cuando paso por el aparador se enamoro de inmediato de Chonita: con sus vibras positivas y magia dio vida al maniquí. El gurú vivió dos meses en la ciudad de Chihuahua y todos los días, al llegar a las diez de la noche, esperaba a Chonita en la calle Victoria para hacerse acompañar de tan incomparable belleza. La llevaba del brazo y visitaban los mejores lugares de entonces, lo mismo el Hotel Hilton que la Cafetería de la Esquina o el Casino de Chihuahua.

Por el año de 1988 acudió a La Popular una mujer que platico como hace años ella estaba en la esquina de la Ocampo y Victoria frente a la figura, en ese momento llego su novio, que era extremadamente celoso, y le disparo. Lo último que vio ella al ir perdiendo el sentido fue el rostro de Pascualita, como llamo al maniquí. Despertó después en el hospital con la certeza de que había sido ella quien la había salvado, por lo que desde entonces le reza en gratitud por milagro.
Un sábado por la tarde en el año 1993, se oyeron frente al aparador los acordes de un conjunto norteño que un admirador de la bella figura le llevaba para que no se sintiera tan sola. La música duro más de dos horas, lo que provoco la aglomeración de muchos curiosos quienes acompañaban enamorado en su serenata.
 
De la leyenda Pascualita se han realizado reportajes televisados a nivel local y nacional, como el que se trasmitió el 25 de Febrero de 1997 a nivel nacional en el programa Primera edición, de Televisión Azteca. También ha aparecido en periódicos mexicanos e internacionales, como el reportaje publicado por El Sol Latino de Santa Ana, California, en su edición del día primero de noviembre de 1989. Actualmente los alumnos de las escuelas de la ciudad y el estado acuden a La Popular para pedir una copia de La Leyenda de Pascualita, la que es estudiada al tocar el tema de las leyendas en la materia de español. 

Los familiares de Pascualita hablan del particular sin que les moleste siquiera que la gente continúe murmurando sobre lo que podría ser un acto antirreligioso de Pascualita. Ante ello dicen: "Es una leyenda bonita, que tiene poco de base en la realidad." Para ellos es una gran satisfacción que se recuerde a su tía Pascualita. Pascualita Esparza de Pérez ha pasado a mejor vida y a casi siete décadas de la llegada del maniquí la leyenda forma parte de la vida diaria de los chihuahuenses, que la trasmiten de padres a hijos.

Versión escrita: Jorge Luis González Piñón.
* Tomado de http://urielcanoarmendariz.blogspot.mx/
**http://youtu.be/G8cUUyi6sGI



La leyenda del Cerro Grande de Chihuahua

Cerro Grande, Chihuahua.


Sucedió hace muchos años....

Como guardianes de la ciudad de Chihuahua, los cerros Coronel, Santa Rosa y Grande brindan su protección, pero es en el Cerro Grande donde en una piedra con forma de fraile se esconde una de las leyendas más antiguas: el Hombre Piedra.

Esta piedra, la cual se ubica en la parte superior del cerro, que la naturaleza talló como el mejor escultor de otros tiempos, o tal vez el marro y cincel de una artista anónimo quien le haya dado esta configuración, tiene su leyenda.

Cuentan los moradores que este fraile lo ha cincelado Dios, dejándolo en la parte más alta del cerro para que sirviera de recuerdo de una historia real que sucedió hace dos siglos, cuando Chihuahua empezaba como población a la vera de los ríos Sacramento y Chuvíscar.

Hace ya muchos ayeres la gente solía salir a las orillas de la ciudad para gozar de las caricias de la naturaleza y en varias ocasiones subía por las faldas del Cerro Grande, desde donde se percibía un fraile petrificado en la cima.

Piedras similares se ubican en las cercanías del Lago Arareco, en Creel, cuyas formas aparentan ranas, elefantes o platos voladores, por lo cual los habitantes de las cercanías al Cerro Grande cuentan sus propias historias sobre esta peculiar piedra.

LO QUE LOS TESTIGOS DICEN:

"Hace dos siglos, cuando la ciudad iba creciendo y ya tenía 87 años, una familia de abolengo, auténtico y linaje real, descendientes de la corte virreinal, eran los propietarios de los terrenos que abarcan los cerros de Chihuahua; que eran de nobles sentimientos y que uno de sus miembros se metió al oficio religioso para ser fraile, después de llevar una vida disoluta y muy contraria del bien", cita Miguel Ángel Parra en el libro Leyendas Bárbaras del Norte.

En este lugar una mansión se ubicaba a la orilla del caserío, que ocupaba lo que son tres manzanas actuales, adonde acudían los pobres y desamparados a pedir apoyo, sobre todo en los tiempos difíciles que eran los crudos meses de invierno.

Cuentan que la jefa de la familia, una duquesa, otorgaba consuelo con ropa, cobijas y a veces dinero, para resolver situaciones de economía restringida.

Los campos de los duques, no eran como hoy, ahí pastaban cabras y vacas por miles, que daban un producto anual enorme de riqueza, así el ama y señora podía en cada temporada de frío apoyar a la clase desprotegida.

La duquesa tenía un hijo, a quien le daban educación profesores especiales dentro de la propia mansión, estaba en la edad difícil de la adolescencia y sus educadores, frailes franciscanos, obtenían resultados adversos, ya que se mostraba como un verdadero patán, soez en sus respuestas, y satírico en el hablar.

Odiaba que su madre fuera tan caritativa y al morir, el joven se volvió un tanto satánico, si encontraba pastores en sus terrenos, los hacía prisioneros y los colgaba de las columnas de la bodega mayor de la mansión, odiaba a todo ser humano y sólo soportaba a los trabajadores porque lo beneficiaban y les servían en todo lo que pedía.

Un fin de semana en que la fiesta se prolongó con vinos y mujeres, despertó en la madrugada con una sed que le quemaba, caminó tambaleando hacia la cocina en busca del agua que apagara la acidez de su resaca, cuando creyó ver la figura de una mujer desconocida, y en efecto así era, inmediatamente apretó el paso el joven duque, no la podía alcanzar por sus pasos vacilantes, cuando dicen que esta figura femenina se detuvo y se transformó en un ser diabólico.

Dicen los que conocen la historia, que fue entonces cuando esta figura demoniaca se inclinó para tomar el alma del joven duque, pero en ese momento llegó la madre con un grupo de serafines y le obligó a retirarse.

El joven duque se movió muy lento, aturdido, caminando hacia afuera de la mansión, rumbo al monasterio, donde llorando y pidiendo perdón, le otorgaron apoyo y asilo.

En este monasterio vivió el resto de sus años, hasta morir, aunque cuentan los habitantes que al llegar al cielo no le perdonaron sus pecados, convirtiéndolo en piedra en lo alto del Cerro Grande, para que contemplara en la eternidad el lugar donde cometió tantos y tantos atropellos. 

Alejandro Chávez

* Tomado de http://www.oem.com.mx/elheraldodechihuahua/notas/n2277500.htm
El Heraldo de Chihuahua 22 de octubre de 2011


Orígenes de la ciudad de Chihuahua

San Juan Bautista de Nombre de Dios - Chihuahua.

En 1997 se celebraron 300 años de la fundación de la misión de San Cristóbal de Nombre de Dios por el padre franciscano Alonso Briones, a orillas del río Sacramento, en el valle donde actualmente está la capital de Chihuahua. Esta misión fue el antecedente de la ciudad y en nuestros días Nombre de Dios es una de sus colonias.

Aunque fue establecida oficialmente en 1697, data cuando menos de 20 años atrás. Antes de este primer asentamiento europeo, existía desde tiempo inmemorial una comunidad de indios conchos que llamaban al sitio Nabacoloaba, cuyo significado se perdió. Y fueron éstos la justificación de las primeras fundaciones españolas en el valle de Chihuahua.
A principios del siglo XVIII los únicos habitantes permanentes en la región de la actual ciudad de Chihuahua y sus alrededores eran unos cuantos ganaderos y misioneros españoles, además de los indígenas que vivían congregados en varias comunidades dispersas por las cercanías de la misión de Nombre de Dios.
En 1702 un vaquero de la localidad, buscando unas bestias en una zona como a 40 km del lugar, localizó unas minas frente a la actual Estación Terrazas, en un punto denominado El Cobre, y procedió a hacer la denuncia respectiva ante el alcalde de Nombre de Dios, en ese entonces Blas Cano de los Ríos. Otras fuentes indican que fueron descubiertas por el español Bartolomé Gómez, vecino de Cusihuiriachi.

EL NACIMIENTO DEL HIJO

Tal hallazgo motivó a varios vecinos a explorar los alrededores; así, en 1704, Juan de Dios Martín Barba y su hijo Cristóbal Luján descubrieron la primera mina de plata en lo que hoy es Santa Eulalia.
Juan de Dios Barba era un indio converso proveniente de Nuevo México. En ese tiempo vivía y trabajaba en la misión de Nombre de Dios y unos tarahumaras le mostraron afloramientos de plata en los cerros cercanos. Una vez hecho el hallazgo, padre e hijo denunciaron la veta, y la denominaron San Francisco de Paula. En enero de 1705 el propio Cristóbal Luján halló otra mina en la región, a la que dio el nombre de Nuestra Señora del Rosario. Tanto Luján como Barba trabajaron ambos yacimientos hasta que el primero, al andar en busca de agua, descubrió la veta que desencadenó la fiebre del oro en la zona.
En 1707, en la parte llamada La Barranca, Luján y Barba abrieron la mina de Nuestra Señora de la Soledad, llamada La Descubridora, y a los pocos meses emigraron numerosos mineros a la región; se presentaron denuncios de minas lo más cercanamente posible al rico filón de La Barranca.
Después de La Descubridora, se conoce el hallazgo de la llamada Nuestra Señora de los Dolores por el general José de Zubiate. Éste la encontró en un paraje localizado a 5 km del actual Santa Eulalia, que los indígenas llamaban Xicuahua y los españoles corrompieron a “Chihuahua” o “Chiguagua”. Es un término de origen náhuatl que significa “lugar seco y arenoso”. Debido a que el origen no es concho, algunos estudiosos opinan que esa palabra se quedó ahí cuando las tribus nahuas efectuaban su peregrinar hacia el sur. Allí se desarrolló una pequeña población poco después conocida como “Chihuahua el Viejo”, de la cual actualmente sólo existen ruinas de unas cuantas casas.
Como en las cercanías de las minas no se encontraba el agua necesaria para el beneficio del mineral, crecieron dos centros de población: uno en La Barranca, en la zona minera, y otro en Junta de los Ríos, cerca de la misión de Nombre de Dios. En este último se instalaron las haciendas de beneficio, pues necesitaban agua en abundancia.
Por esas mismas fechas fue establecido el pueblo indígena de San Francisco de Chihuahua, en la margen derecha del río Chuvíscar y como a 6 o 7 km al sur de Nombre de Dios. Debido a esto, el historiador Víctor Mendoza sugiere que la palabra “chiguagua” o “chihuahua” es de origen concho.
Debido al creciente número de habitantes,, en 1708 el gobernador de la Nueva Vizcaya, don José Fernández de Córdoba, creó la alcaldía mayor del Real de Minas de Santa Eulalia de Chihuahua, cambiada poco después a Santa Eulalia de Mérida. Fue así como nació el hijo más importante de la misión de Nombre de Dios. El primer titular de esta alcaldía fue el general Juan Fernández de Retana. Llama la atención cómo desde un principio los españoles se apropiaron del término Chihuahua para bautizar a Santa Eulalia; quizá se debió a que las minas que encontró Zubiate en Xicauhua fueron las más prometedoras, cuando menos al principio. El hecho es que desde entonces a los vecinos les gustó la palabra Chihuahua y ya nunca dejaría de figurar en la historia de estas regiones.

NACE EL PRIMER NIETO


El problema inicial que se le presentó a don Juan Fernández de Retana en su nuevo puesto de alcalde en el recién creado Real de Minas de Santa Eulalia de Chihuahua, fue dónde ubicar la cabecera administrativa. Después de explorar toda la región, seleccionó un sitio cercano a Junta de los Ríos, no lejos de Nombre de Dios. Pero antes de llevar a efecto la nueva ubicación, Fernández de Retana falleció en febrero de 1708, y quedó en suspenso la designación.
A mediados de ese año don Antonio de Deza y Ulloa tomó posesión como gobernador de Nueva Vizcaya. Poco después, a petición de los vecinos de Santa Eulalia, visitó la región con el fin de decidir dónde establecer la cabecera, llegándose al acuerdo, por votación, de que fuera en la región de Junta de los Ríos, o sea, en la zona de influencia de Nombre de Dios. Sin embargo, el nombre de “Chihuahua” no se perdió, pues en 1718, al ser elevada la comunidad a la categoría de villa por el virrey Marqués del Balero, se le cambió por el de “San Felipe el Real de Chihuahua”, esta vez en honor al rey de España, Felipe V. Una vez que nuestro país se independizó, a la villa se le dio el rango de ciudad en 1823, con el nombre de Chihuahua; al año siguiente pasó a ser capital del estado.

LA PALABRA “CHIHUAHUA”

Como se menciona en el Diccionario histórico de Chihuahua, el término prehispánico chihuahua no se asignaba a un punto determinado, sino a una región de montañas y llanuras delimitadas por las sierras llamadas actualmente Nombre de Dios, Gómez y Santa Eulalia. Son varias las teorías sobre el origen del término “chihuahua”. Aquí ya mencionamos dos; la de su posible procedencia náhuatl o concho, pero también se sitúa un probable origen tarahumara y hasta apache.

EL FUNDADOR DE CHIHUAHUA


Cuando el gobernador Deza y Ulloa designó a la región de la zona de Junta de los Ríos como cabecera administrativa de la alcaldía del Real de Minas de Santa Eulalia, ya existía en ella una población tan numerosa como la del propio mineral y al parece se encontraba dispersa alrededor de Junta de los Ríos, pero principalmente en San Francisco de Chihuahua. Por lo tanto, Deza y Ulloa simplemente lo elevó de categoría al nombrarlo cabecera, sancionando con su autoridad este establecimiento.
Imagino que estas consideraciones sirvieron de fundamento al historiador Víctor Mendoza para proponer al general Retana como el verdadero fundador de Chihuahua, por ser él quien originalmente escogiera el poblado de Junta de los Ríos. Y también al historiador Alejandro Irigoyen Páez para sugerir lo mismo en relación con el padre Alonso Briones, ya que fue él, al fundar la misión de Nombre de Dios, quien puso las bases y fomentó el crecimiento original del núcleo urbano original.
Sin embargo, quizás el olvido más lamentable sea, como lo señala el historiador Zacarías Márquez, el de los indios Juan de Dios Barba y Cristóbal Luján, ya que siendo ellos los descubridores de los minerales que dieron origen a la existencia de Santa Eulalia y Chihuahua, ni siquiera una calle los recuerda. Acerca de ellos nos dice el corregidor de Chihuahua, don Antonio Gutiérrez de Noriega en 1753: “Esta mina (refiriéndose a la de Nuestra Señora de la Soledad, descubierta por Barba y Luján) fue la primera que resonó con su voz de plata el clarín de la fama, llegando el eco de su abundancia a todos los confines de la tierra; pues siendo dos pobres solos los descubridores, después concurrieron de todas partes diversidad de gentes para adquirir de los metales que pródiga manifestaba la tierra, en tal número que pudieron formarse, como se formaron, dos poblazones en pocos meses, y en pocos años se hizo una tan crecida que es la que hoy se llama villa de San Felipe el Real”.

Por: Carlos Lazcano Sahag

* Tomado de http://www.mexicodesconocido.com.mx/origenes-de-la-ciudad-de-chihuahua.html 
 

sábado, 16 de agosto de 2014

La leyenda de El Curro

Amigos hoy les traigo una leyenda de nuestro bello Chihuahua, historia que de niño me llenaba de fascinación a la vez que de temor, pero que hoy, años después de escuchar a mi abuelo contarla, ya no me atemoriza; pero sigue atrayéndome grandemente. Aquí les comparto el relato, que lo disfruten.

LA LEYENDA DE EL CURRO.

Por las callecitas de Santa Eulalia El Curro se pasea.
Cuentan que un hombre vestido al estilo español deambula por las callecitas del pueblo de Santa Eulalia en búsqueda de una buena alma a la que le pueda entregar su tesoro, siempre y cuando se destine a una buena causa.

El Curro se llamaba Erasmo Núñez quien logró amasar una gran fortuna en la época de la bonanza minera, gracias a que se dedicaba a asaltar en los caminos, algunos más narran que su fortuna se debió a que descubrió una próspera mina.

Los pobladores más viejos les contaban a los más jóvenes que Erasmo tenía muchos años viviendo en éstas tierras, pero su sueño era poder regresar a la madre patria España para visitar a sus familiares a quienes les propondría que vinieran a vivir a Santa Eulalia y le ayudaran a emprender negocios con su incontable fortuna.

Al no tener familiares en la población decidió ocultar su fortuna de varias barras de plata y lingotes de oro en una cueva cercana donde enterró todas sus posesiones.

El español partió y nunca regresó. El Curro se aparece principalmente es las noches más oscuras, cuenta la leyenda. Se dice que a quien se le aparece es para indicarle dónde está el tesoro, pero el secreto sólo lo revelará a quien lo utilice para ayudar a la gente necesitada.

Otros relatan que a quien se le aparece deberá de cumplir una manda y ésta es que lleve a su primogénito a España y lo degollé donde él les indica.

El temor no los ha dejado cumplir con la manda, nadie quiere ese dinero y prefiere convivir con este fantasma que deambula por las calles del poblado, hasta llegar al monumento al minero.

jueves, 14 de agosto de 2014

Datos de Don Francisco R. Almada. (Última parte).

Mis queridos amigos hemos llegado al fin de nuestra travesía, a lo largo de esta fuimos descubriendo datos interesantes y posiblemente desconocidos para muchos de nosotros, los invito a continuar leyendo este su blog y seguirnos en facebook, así como dejarnos sus comentarios y darle "Like" a nuestras aportaciones y perfil.

Pero aquí no acaba el recorrido por nuestra historia, en las próximas entregas les daremos datos muy interesantes acerca de otras poblaciones y regiones de nuestro estado y aportes de nuestros queridos adultos mayores, dicho esto, disfrutemos de esta entrega histórica.

LA FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE CHIHUAHUA.

El 21 de diciembre siguiente los Alcaldes, Regidores, Síndico Procurador y Escribano Real otorgaron el juramento ante el Delegado Real e iniciaron el ejercicio de sus funciones, habiendo quedado integrado el primer Ayuntamiento de la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua con el personal siguiente: Alcalde de primer voto, General José Zubiate; Alcalde de segundo voto, Diego de Vilchis; Síndico, Eugenio Ramírez Calderón; Regidores, Juan de Orrantia, Francisco Salcedo, Ignacio Alfonso de Riaza y Diego Fernández de Olano y Escribano de Cabildo el citado Don Juan de Bonilla. El Coronel Orozco y Molina asumió las funciones de Corregidor en la nueva Villa y su jurisdicción.

La erección del Real de San Francisco de Cuéllar en Villa con el nombre ya expresado de San Felipe el Real fué confirmada por la Audiencia de la Nueva Galicia por despacho de 23 de marzo de 1720, habiendo costado los derechos de los títulos de la misma Villa la cantidad de_ _ _$445.50 Se le otorgaron los privilegios correspondientes a todas la Villas de la Monarquía Española, sin ninguno otro especial, incluyendo el señalamiento de sus ejidos y la aprobación de las primeras elecciones verificadas por el Ayuntamiento para Alcaldes Ordinarios.

Los documentos relativos se encuentran en un volumen que existe en el archivo del H. Ayuntamiento de Chihuahua, titulado "INSTRUCTIVO DE ESTA VILLA. Año de 1805", que fueron reproducidos en parte por el Boletín del Archivo General de la Nación correspondiente a los meses de mayo y junio de 1934. En este volumen figuran todos ellos, los despachos del Virrey Marqués de Balero y la Real Cédula de la Audiencia de Guadalajara.

El decreto del Congreso General Constituyente de 19 de julio de 1823 dió a la Villa de san Felipe el Real de Chihuahua el título de Ciudad con el nombre abstracto de Chihuahua que conserva hasta la fecha y la constituyó en Capital de la Provincia de su nombre, que fué erigida por el mismo decreto. Esta fué elevada a Estado de la Federación un Año después.

* Tomado del libro Chihuahua Ciudad Prócer, publicado por la Universidad Autónoma de Chihuahua 1959, y de wikipedia.

** Consulten en el siguiente vinculo para mayor información acerca de Francisco R. Almada,  http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_R._Almada

*** Imagen cortesía de: Rogelio Oaxaca

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Datos de Don Francisco R. Almada. (Cuarta parte).

Una hermosa vista***

Continuamos con esta serie de relatos que a mi parecer son de gran interés, pero lo importante es que lo sean de ustedes mis amables amigos, dicho esto, continuemos con nuestro viaje a través del tiempo.

LA FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE CHIHUAHUA.

Fundaron su voto porque la Cabecera y la Iglesia Parroquial se establecieran en la Junta de los Ríos, como punto equidistante entre ambos Minerales, por haber allí más facilidades para la vida, por estar ya asentadas sobre el río varias "haciendas de sacar plata y por la escasez de agua en Santa Eulalia, las siguientes personas: Presbítero José García Valdez, Sargento mayor Juan Antonio Trasviña y Retes, Bartolomé Ortiz de Campos, Andrés Facundo Carbonel, Juan Matías Anchondo, Capitán Blas Cano de los Ríos, Eugenio Ramírez Calderón; Ignacio Rodríguez Gallardo por lo que se resolviera el Gobernador sin precisar su criterio personal y fundaron su opinión  porque la Cabecera se estableciera en Santa Eulalia porque allí estaba congregada la mayoría de los principales vecinos, junto a sus minas, más abrigados de las incursiones de los bárbaros y ya edificadas sus viviendas, Nicolás Cortés de Monroy, Francisco Alvarez de Arcila, Nicolás Estrada Bocanegra, Lázaro de Baigorri, Juan Domínguez, Antonio de Montes, José Alvarez y Francisco Antonio Barrientos y Pardiñas; aunque la mayoría de éstos se obligaba a someterse a lo que determinara el Gobernador como más conveniente al servicio del Rey.

En vista del empate de opiniones, decidió el citado funcionario pasar personalmente a ejecutar un reconocimiento de ambos lugares para resolver el asunto como voto decisivo y estimó que la parte más conveniente para la fundación del Real y Cabecera de esta región minera, era a orillas del río propuesto que comúnmente llamaban "Chuvisca", en la confluencia con el del Sacramento, y nombro al primer Alcalde que lo fué el Capitán don Pedro de Villasur.

A partir de esta fecha el nuevo real de Minas fué constituído en Cabecera de Alcaldía Mayor, en cuya forma subsistió hasta fines de 1718 en que se modificó su estructura política por resolucion administrativa del Virrey de Nueva España, Marqués de Balero.

Por gestiones del Coronel Juan Felipe de Orozco y Molina, Contador y Factor Real de la Hacienda y Caja de la Ciudad de Durango, el expresado Virrey, Marqués de Balero, previo parecer Fiscal y de la Real Audiencia de la Ciudad de México ordenó el día 1° de octubre de 1718 la erección del Real de San Francisco de Cuéllar en villa con el nombre de San Felipe el Real de Chihuahua, de conformidad con la Real Cédula de 10 de agosto de 1702 en la que autorizaba la fundación de nuevas villas en los lugares más apropiados de la Nueva Vizcaya, indicando expresamente que se hiciera la erección de la primera con el nombre de San Felipe.

El 10 del mismo octubre el Virrey citado ejecutó el nombramiento de las autoridades correspondientes a la nueva Villa; otorgó patente de Escribano Real y de Cabildo a don Juan de Bonilla y comisionó al mismo Orozco y Molina como Delegado Real y Ministro ejecutor para que se diera cumplimiento al expresado decreto, y , previo el juramento respectivo, pusiera en posesión de sus puestos a las nuevas autoridades.

    
* Tomado del libro Chihuahua Ciudad Prócer, publicado por la Universidad Autónoma de Chihuahua 1959, y de wikipedia.

** Consulten en el siguiente vinculo para mayor información acerca de Francisco R. Almada,  http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_R._Almada

*** Imagen tomada de:http://chihuahuaaquilesserdan.blogspot.mx/

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martes, 12 de agosto de 2014

Datos de Don Francisco R. Almada. (Tercera parte).

Nuevamente les traigo mis queridos amigos otra parte de la historia de nuestro bello Chihuahua, tierra que es valiente, noble y leal; disfrutemos pues esta nueva pagina de nuestro pasado y no olviden dejar sus comentarios en este su blog amigo, o en facebook en el enlace que dejare al final de esta entrega, comencemos pues.

LA FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE CHIHUAHUA.

Numerosos españoles atraídos en busca de fortuna, principalmente de la región de Cusihuiriachi, acudieron a poblar los dos minerales en muy poco tiempo. Santa Eulalia fué dotado desde luego de un Teniente de Alcalde Mayor de San Diego de Minas Nuevas y el incremento que tomó el naciente mineral hizo que en enero de 1708 fuera instituído en Alcaldía Mayor por el Gobernador de la Nueva Vizcaya, Coronel Juan Fernández Retana, Capitán vitalicio del Presidio de San Francisco de Conchos.

Retana visitó en seguida los dos minerales que comprendía su jurisdicción y, atendiendo a que sobre el río inmediato y fuera de los limites de la expresada Hacienda de Tabalaopa se habían fincado varias "Haciendas de sacar plata", siendo la más importante la de Nuestra Señora de Regla, propiedad del Sargento Mayor Juan Antonio Trasviña, acordó que se fundara la Cabecera de los Reales de Minas en la Junta de los Ríos del Sacramento y Chuvíscar, fuera de los limites de Tabalaopa, propiedad entonces de la familia Apresa y Falcón. Aunque la mayoría de los vecinos estuvo de acuerdo con la determinación anterior, no se llevo a efecto en virtud de haber fallecido el General Fernández Retana en febrero siguiente.

El Gobernador y Capitán General de la Nueva Vizcaya, Capitán de Caballos y Corazas Don Antonio de Deza y Ulloa, practicó una visita al mineral de Santa Eulalia y durante ella se planteó el problema de la Cabecera, que había sido aplazado desde el fallecimiento del General Retana. Entonces surgió una diversidad de opiniones y , en vista de ella, el Gobernador convocó a una junta que tuvo lugar en el expresado Real el día 5 de octubre de 1709, a la que concurrieron los Capitanes, mineros y vecinos más caracterizados. Después de discutirse en la reunión el asunto relativo a la fundación de la Cabecera, ordenó el Gobernador que cada uno de los presentes fundara su opinión por escrito y la entregara en su Secretaría y que en vista del parecer de los asistentes, el dictaría su resolución.


* Tomado del libro Chihuahua Ciudad Prócer, publicado por la Universidad Autónoma de Chihuahua 1959, y de wikipedia.

** Consulten en el siguiente vinculo para mayor información acerca de Francisco R. Almada,  http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_R._Almada

Imagen cortesía de: Rogelio Oaxaca

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