martes, 11 de junio de 2013

Lo más hermoso.

Lo más hermoso que me ha pasado en la vida son mis hijos, verlos crecer, siempre hemos sido una familia muy feliz, cuando estaban niños siempre nos íbamos de vacaciones al mar, ya cuando empezaron a estudiar dejamos de salir para darles para sus estudios y también disfrutar de los nietos que son como hijos de uno.

Lo más triste es haber perdido a mi a mi madre, siente uno que no hay consuelo, pero gracias a Dios salimos adelante y ahora que ya tengo mis años, lo que más disfruto es pertenecer al club del abuelo, por que convive uno con la gente y me gusta mucho ayudarlos en las manualidades, y arreglar los papeles, ya sea para integrarse a los grupos o para las ayudas que vienen de parte del gobierno. Tenemos buenos gobernantes, pero los que trabajan para ellos echan a perder las buenas obras que ellos traen.

Doy gracias a Dios por darme esa felicidad con mi pareja y mis hijos, mis nietos, mis hermanos, padre y amigos.

                                                                             Anónima.

(La imagen no corresponde a la autora de este relato).

Recuerdos de mi infancia, juventud y madurez de mi vida.

Recuerdo que de niña fuí muy feliz, fuí la novena de 11 hijos que tuvieron mis padres, yo me sentía muy querida por todos mis hermanos y muy consentida por mis padres, a los 10 años conocí al que a los 18 fué mi esposo, tal vez por que conoció mi vida de niña el fue muy buen esposo y padre pues por el bienestar trabajaba mucho para podernos dar lo que necesitábamos materialmente, cuando podíamos salíamos de vacaciones gracias al trabajo que teníamos, los 2 fuimos maestros especiales así que aprovechábamos las vacaciones escolares para convivir más unidos.

Ahora procuro disfrutar la vida solamente con mis hijos y nietos, pues hace 3 años y medio que quede viuda, pero mis hijos no me dejan sola, procuran que haga mi vida como antes, aunque de todas maneras extraño a mi marido trato de ser una madre y abuela feliz, con lo que Dios me ha dado.

                                                                             Anónima


(La imagen no corresponde a la autora de este relato)

lunes, 10 de junio de 2013

Recuerdos de nuestra vida.

En el año de 1974 nos casamos Rodolfo y yo, eramos muy felices y en el año 1975 nació nuestro primer hijo, se nos murió recién nacido por negligencia del medico que me atendió, vivimos algún tiempo tristes por la perdida, después de 2 años nació Tere y al año y un mes nació Letty, todos eramos muy felices. Cuando Tere tenia un año 9 meses y Letty 8 meses nos fuimos de viaje en tren, llegamos a Zacatecas y de ahí a México, tenia que llevar olla para hacer atole y olla para hervir tetera, fuimos a la basílica de Guadalupe, y cuando tenían 3 y 4 años fuimos a México, fuimos otra vez a la basílica de Guadalupe y luego llevamos a las niñas al zoológico de Chapultepec para conocer al osito panda, también fuimos a Xochimilco, después fuimos a Guadalajara, Nuevo León y a Guanajuato, después fuimos a los Mochis en el tren, conocimos la sierra y Topolobampo, nos paseamos en un barquito que nos llevo a una playa, ahí nadamos y nos la pasamos muy a gusto. Fueron con nosotros mi suegro, mi mamá y una hermana.

Paso el tiempo,  nuestros hijos estudiaron y se graduaron, una enfermera y otra educadora, después se casaron y luego de 5 años nos llevaron de viaje en avión a Cancún, yo tenia mucho miedo de ir en avión, que hasta soñaba que se caía en el mar o que se estrellara, no podía dormir, hasta que le pedí a Dios que se hiciera su voluntad, y llego el día que teníamos que irnos y gracias a Dios no tuve miedo al subirme al avión, bendito Dios llegamos bien, conocimos el mar. Nos toco mal tiempo porque estuvo lloviendo mucho, un chofer de taxi nos llevo a un palacio de joyería, ahí nos estuvieron presentando toda la joyería, que cosas mas hermosas, después nos llevo a un restaurante, ahí estaban los delfines y jugaban con las gentes que se metían a la alberca, acá en el restaurante había un acuario y tenían tiburones grandes y chicos. Otro día que amaneció bien fuimos a Isla Mujeres en barco, allí nadamos y comimos y ya nos regresamos al hotel, pasamos 10 días muy a gusto.

Tiempo después , aquí se organizó un viaje, lo organizó Conchita, fuimos varios compañeros de aquí del club del abuelo, fuimos a Vallarta y llegamos a un campamento del DIF, ahí estuvimos 8 días, estábamos las mujeres de un lado y los hombres de otro, nos levantaban muy temprano para ir a caminar en la playa, regresábamos a bañarnos y luego a desayunar, ya más tarde nos íbamos a la alberca. Nos llevaron en barco a la playa Vallarta, allí comimos y nadamos, después nos llevaron en camión a la playa de Guayabitos , en las mañanas hacíamos ejercicio ahí en el campo y a bañarse y almorzar, otras, a bañarse muy temprano porque íbamos a salir, después nos llevaron a conocer el Malecón y luego a cenar en un restaurante, ahí cantamos y bailamos, pasamos 8 días muy a gusto conocimos también Manzanillo y fueron gentes de ranchería y de Delicias.

                                                    Don Rodolfo y Martha Delia
                                                                                                                                      

sábado, 8 de junio de 2013

¡Quiero!

Quiero que no haya tanta delincuencia, ni tanta matanza, ni secuestros, y que a nosotros los adultos mayores nos respeten más, dándonos nuestro lugar, que nos den el lugar en los camiones y que los choferes no arranquen el camión hasta que nos bajemos de el o cuando apenas nos subimos.

También quiero que las calles estén mejor acondicionadas para que los discapacitados se desplacen mejor por ellas, que haya más rampas en las calles, y que los respeten más y les den su lugar.
                                
                                                                              Martha G.
                                                                                     

Soy una mujer de 77 años.

Con muchas desdichas y alegrías, pero te platico los más felices, cuando tenia 10 años estrene mi primer par de zapatos, ese día no se me olvida, cursaba el 6° año de primaria, yo quería que todos me vieran mis zapatos nuevos.

Pasaron muchos años, hace 7 años no se porque, el destino nos trajo aquí, y teníamos 6 meses de vivir aquí cuando mi hijo el mayor se murió aquí en Chihuahua, así que te puedes imaginar mis penas desde ese día que me falto mi hijo.

                                                                            Nelly C. S.

(La imagen no corresponde a Nelly)

viernes, 7 de junio de 2013

Mi amarga historia.

Soy una persona que de pequeña perdí a mis padres y me crié con mis abuelos y tíos, soy de ciudad Juárez.

Les voy a contar mi historia:

De pequeña mi abuelo me pegaba con alambre de la luz por que a el no le gustaba que jugara con mi prima, y cada rato me quería echar a la noria que había en la casa, cuando me defendía mi tía que estaba enferma de tuberculosis, también a ella la golpeaba, y cuando ella falleció, entonces si me golpeaba a diario y mi abuela no podía hacer nada, por que a ella la maltrataba, una vez que me quería pegar salí corriendo a la casa de mis tíos, pero cuando iba llegando a la casa, me alcanzo un sujeto y fui violada y les conté a mis tíos, pero cuando fueron a alcanzarlo no lo encontraron, así que me trajeron a Chihuahua donde estudie, pero eramos tan pobres, que había un viejito que nos regalaba pan. Juro que lo remojábamos con bebidas de Yerbabuena.

Cuando yo estaba en la primaria, mi abuela le ayudaba a una familia y teníamos unas tapias prestadas donde vivíamos, entonces a mi abuelita le daban una despensa pequeña que con eso le pagaban, pero como no teníamos donde poner las cosas para que no se nos echaran a perder, así que nos comíamos los frijoles malos , mi abuela los lavaba y los guisaba con manteca de puerco y les echaba yerbitas para que no supieran malos.

Pero a pesar de todo viví feliz con mi abuela y al morirse ella me fui con mis tíos y primos, después me junte con un muchacho y tuve a mis hijos y soy muy feliz con ellos.

Pero a mi parecer, no quisiera que les pasara lo que a mi, gracias por escucharme.
                                                                      
Anónima

Ni que comparación.

Nada que comparar de los respetos ahora con los de antes, en los tiempos de antes se les daba mucho amor a la gente mayor, ahora en estos tiempos se les tiene en el olvido a los abuelitos.

Antes se respetaba a las personas mayores y ahorita esta toda sin valores, sin respeto, sin amor y cuidados a ellos. 

                                         Anónimo